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Vacunarse con un mes de antelación ahorra malos
ratos en las vacaciones.
Sábado, 16 de Agosto de 2008
Las inmunizaciones hacen
pequeños milagros cada día, pero para empezar a
obrarlos necesitan algo de tiempo. Por eso, es
recomendable colocarse las vacunas necesarias
por lo menos un mes antes de salir de
vacaciones; de esta manera, el sistema
inmunológico podrá fabricar los anticuerpos
necesarios, recalca Alejandro Rísquez, médico
pediatra y director del centro Vacuven.
La inmunidad o protección no es un fenómeno
inmediato.
"Las vacunas –señala el experto– tardan una
semana o diez días en provocar los niveles de
resguardo mínimos".
Qué producto colocarse dependerá del destino
elegido y de la actividad a realizar, enfatiza
Rísquez. No es lo mismo una visita a La Meca,
lugar donde el meningococo puede correr como la
pólvora debido a la aglomeración, que una a
Buenos Aires. O un asueto en playa Colorada, que
una jornada de rafting en el río Neverí.
Niñas, niños y adolescentes, puntualiza el
vacunólogo, deben viajar con su esquema de
inmunizaciones completo, el cual incluye:
protección contra las formas graves de
tuberculosis (BCG); poliomielitis (en versión
oral si está sola, en versión inyectada si se
acompaña con otras vacunas); difteria, tétanos y
tos ferina (triple bacteriana); meningitis,
neumonía y celulitis originadas por Haemophilus
influenzae; sarampión, rubéola y parotiditis
(triple viral); hepatitis A y B; lechina o
varicela; fiebre amarilla (que se coloca desde
los 9 meses de edad); influenza, y afecciones
consecuencia del neumococo (se espera, acota
Rísquez, que el Ministerio de Salud incluya esta
vacuna en el esquema nacional de acceso público
y gratuito).
Personas adultas, por su parte, deben saber qué
les falta como coraza protectora contra virus y
bacterias. Por ejemplo, necesitan tener dos
dosis, por lo menos, de la trivalente viral.
Un episodio de influenza no es un riesgo a
desdeñar si el asueto se disfruta en países con
cuatro estaciones. Pero dentro de Venezuela los
traslados en autobús se han constituido en
espacio y tiempo peligrosos, debido al frío, el
aire que no circula y la falta de limpieza de
los filtros.
Aun cuando no existe un alerta oficial sobre
rabia en Delta Amacuro, el especialista
considera prudente que quien se movilice a la
zona utilice la vacuna preexposición (tres
dosis).
Evitar malos ratos. Las inmunizaciones se
administran en forma de gotas o inyecciones.
Éstas se ponen por debajo de la piel, en la piel
(como el caso de la BCG) o por vía intramuscular
(en cualquiera de los brazos si se trata de
adultos, y en el muslo si se trata de niñas o
niños).
Las reacciones adversas a las vacunas son pocas,
y locales. En el lugar de la inyección puede
haber dolor, inflamación y enrojecimiento,
síntomas que se alivian con una bolsa de hielo o
compresas frías. Una respuesta general es muy
rara.
Y, sin embargo, siempre será mejor el pinchazo y
la eventual molestia que una enfermedad o una
hospitalización lejos de casa.

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Esta información la encuentra en:
El Nacional.
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