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Amsterdam, la Capital:
Ciudad con la
personalidad que le caracterizan las 173
nacionalidades que aquí habitan; de 1281 puentes (8
levadizos de madera, el más famoso el "Magere Brug"),
sobre 165 canales de nombres como Herengracht,
Keizersgracht o Prinsengracht, que invitan a ser
recorridos a pié y, mejor aún, en lancha. Persiga
las huellas de Rembrandt o las de Van Gogh; recree
sus sentidos en el Mercado Flotante de Flores del
canal de Singel, o piérdase por su Barrio Rojo, a
cualquier hora, donde descubrirá el curioso museo
del hachís y la marihuana y el “Seksmuseum”, cerca
del punto neurálgico de Dam Square y Centraal
Station.
Si prefiere algo más sosegado, visite el Beaterio (Begijnhof),
del siglo XIV, un oasis surrealista de paz, con una
casa que data del año 1465, considerada la más
antigua en madera de los Países Bajos. Otros lugares
son la Casa de Ana Frank, el Museo Histórico o el
interesante Museo del Trópico y, por supuesto,no
deje de admirar el tallado de brillantes, en alguno
de sus lapidarios, o de escuchar sus carillones (es
la ciudad del mundo que más tiene)
No te lo puedes perder:
•
Paseo en lancha por los Canales.
•
Visita del Rijksmuseum.
•
El Mercado Flotante de Flores.
•
Una excursión a Marken y Volendam
•
Ver el proceso de tallado de diamantes en un
lapidario.
La Haya:
Aunque Amsterdam ostenta la capitalidad de los
Países Bajos, La Haya es la residencia oficial de
los reyes y gobierno desde 1248,además de sede de la
Corte Internacional de Justicia o Palacio de la Paz.
No deje de visitar el Binnenhof, con la Sala de los
Caballeros, construida por el Conde Floris V en el
s. XIII, y las Cámaras del Parlamento; los museos
Maurithuis, uno de los más bellos del mundo, y el
curioso Escher, con su peculiar obra. En el vecino
distrito de Madurodam verá lo más famoso de Holanda,
a escala 1:25, reproducido hasta el más mínimo
detalle, y se sentirá como “un Gulliver”. |
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Rotterdam:
Destruída durante la II Guerra Mundial, hoy es una
ciudad moderna, futurista y elegante, como
atestiguan las famosas Casas Cúbicas de Piet Blom.
Es, además, uno de los mayores puertos del mundo,
tanto por tráfico como por tonelaje, con más de
100km de muelles, por lo que constituye una
atracción turística la visita en barco o al menos
contemplarlo a vista de pájaro desde el Euromast, la
más alta construcción holandesa,desde donde tendrá
magníficas panorámicas de Rotterdam.
También es interesante pasear por el “Walk of Fame
Starboulevard” (bulevar de las estrellas), en el que
los famosos dejan sus huellas, como en Hollywood; o
visitar el Museo Marítimo o el Museo Kunsthal.
Marken y Volendam:
Dos bellos pueblitos de pescadores, próximos entre
sí, junto al antiguo mar interior del Zuiderzee, que
nos transportan a un mundo y un siglo diferente. Uno
de ellos de población católica y el otro
protestante, claramente distintos, pero a la vez
encantadores, hospitalarios y cautivadores, cuyos
habitantes siguen vistiendo a la antigua usanza.
Rodeados de tierras ganadas al mar, en forma de
grandes praderas en las que pastan las vacas y
ovejas,de diques y molinos,podrá disfrutar del
constante paisaje holandés.
Otras ciudades y
lugares importantes:
Utrecht y sus famosos canales y muelles. Ninguna
otra ciudad en el mundo tiene muelles peatonales
junto al agua. Destaca su catedral, el Museo de
Organillos y del Carillón, y el Museo de las
Religiones. Middleburg, conjunto monumental medieval
en las Islas de Zelanda, en la desembocadura del
Escalda. Delft, conocida por su renombrada porcelana
azul, además de su canales floridos. Aalsmer, donde
cada día se celebra el mercado internacional de
flores, para ser enviadas seguidamente por avión a
todo el mundo.El Gran Dique del Norte, regulador de
mareas y magnífica obra de ingeniería de 42km. La
cosmopolita Maastricht, con las Cuevas de St. Pieter,
laberinto de más de 20.000 pasajes. La ciudad
universitaria de Groninga, con la Torre Martini y el
jardín botánico Hortus Haren. |