|
Berlín, la Capital:
Como Ave Fenix que renace de sus cenizas, Berlín
constituye una de las principales ciudades europeas,
dotada de grandes edificios públicos, gloriosos
museos y teatros,buenos restaurantes y animados
cabarets.
Son de admirar la Puerta de Brandenburgo, de 1791, y
el Punto de Control Charlie con su Museo, símbolo de
la impenetrable frontera Este-Oeste durante la
Guerra Fría.
La Iglesia Memorial del Kaiser Guillermo, recuerdo
del devastador bombardeo británico de 1943,
reconstruida entre rascacielos de acero y cristal.
El Foro de la Cultura y la Potsdamer Platz, con la
Galería de Pinturas, la de Dibujos y Grabados, y la
de Artes Aplicadas. El Parlamento Alemán,reabierto
en 1999, tras el remozamiento e incorporación de la
Cúpula de Cristal diseñada por Sir Norman Foster.
También el Museo de Pérgamo, con la colección de
Arte Antiguo Helenístico- Babilónico,las animadas
avenidas Kurfürstendamm y Unter-den-Linden o
Alexanderplatz, la catedral,el Palacio de
Charlottenburg, la Torre de TV, Parque del
Tiergarten....
¡Hay tanto que ver en Berlín!
No te lo puedes perder:
•
Paseo por la Kurfürstendam.
•
Visita del Museo de Pérgamo.
•
La Puerta de Brandenburgo.
•
Una excursión a Postdam.
•
Subir a la Torre de la TV.
•
Ver el Reichstag.
Colonia:
Quien llega a Colonia
se enamora de su soberbia Catedral,la mayor de
Alemania, reflejo del poder feudal del obispado.
Edificada a partir del 14 de agosto de 1248, y
aunque consagrada media centuria después, no se
finalizó hasta 1880. Tomando como modelo el gótico
francés, lo que más destacan son sus elevadas agujas
caladas.
Y en esta ciudad, Juan María Farina se estableció en
1709 para elaborar el primer perfume con fines
comerciales.
El Rhin:
Mítico río germano y principal de Europa, en cuyas
orillas hay numerosas ciudades y pueblos de gran
pujanza económica, siendo vía de comunicación para
todos ellos, además de sus autopistas y líneas de
fc.en ambas orillas.Es, por decirlo así, uno de los
ejes vitales de Alemania. |
|
Se puede recorrer
parcialmente, en cruceros de unas horas o incluso de
días, y los paisajes que descubrirá quedarán
grabados en su mente para siempre, asociados a la
leyenda de Lorelei, una roca saliente llamada en
honor de una sirena legendaria, cuyo canto atraía a
los marineros hacia una muerte segura.
Frankfurt:
Patria de J.W.Goethe, corazón financiero y sede del
Banco Central de la UE, ofrece al visitante un
centro histórico que data de la época de romana: el
Römer, así como un interesante Ayuntamiento
medieval, la Vieja Opera y varios museos.
Munich:
Capital de Baviera,donde saben disfrutar de la vida
con el Oktoberfest, le ofrece el hermoso Palacio de
las Ninfas, residencia de los reyes bávaros, en el
que nació Luis II, apodado “el Rey Loco”, sobre un
gran parque con canales y estanques.
También la Marienplatz, centro
geográfico y social muniqués,y el carillón del
Ayuntamiento, que suena a las 11, las 12 y las 17
horas.
La Catedral, con torres coronadas por cúpulas
italianas. La “Hofbräuhaus”, famosa cervecería
fundada por el DuqueGuillermo V para suministro de
su corte.
La Ruta
Romántica:
La “Romantische Strasse”, desde Wüzburg en el rio
Main,hasta Füssen,en los Alpes, pasa por bellas
ciudades y pueblecitos medievales, en los que se
conjugan Naturaleza,Cultura y Hospitalidad. Y, sin
lugar a dudas, el pueblito con más fama es
Rothenburg-ob-der-Tauber, donde podrá ver casas de
entremado de madera con más de cinco siglos. Una
experiencia casi mágica.
El Castillo del
“rey Loco”:
Formando parte de esta Ruta Romántica, casi al
final,se halla el Castillo de Neuschwanstein, uno de
los varios construidos por el rey Luis II de
Baviera, gran amigo de Wagner, y que parece salido
de un cuento de hadas.
Quedará fascinado y se sentirá
transportado a un tiempo pasado, cuando admire este
capricho del “Rey Loco”, al pié de los Alpes, en
medio |